Introducción: La frecuencia con la que se eyacula y los días de abstinencia sexual guardados previamente al análisis de semen pueden repercutir sobre los resultados obtenidos. Así, está comprobado que una mayor frecuencia eyaculatoria disminuye el daño en el DNA del espermatozoide (Greening., 2009).
Objetivos: Comparar la calidad seminal de varones con una mayor actividad sexual respecto al resto, evaluando una posible mejora en los parámetros seminales.
Material y métodos: 20 varones voluntarios se sometieron a un análisis de semen, cumplimentando previamente un cuestionario donde se les preguntó acerca de la frecuencia con la que eyaculaban semanalmente y guardando un periodo de abstinencia previo de entre 3 y 5 días. Se agruparon en tres categorías según si el número de eyaculaciones era entre 1 y 3 veces, 4 y 6, o más de 6 veces. Posteriormente, se sometieron los resultados a un análisis estadístico (ANOVA), comparando los valores de los distintos parámetros seminales.
Resultados: Los valores obtenidos muestran un aumento de la concentración según aumenta la frecuencia eyaculatoria (p-valor = 0,009), así como una disminución del volumen del eyaculado (p-valor = 0,003).
Conclusión: Aquellos varones con una vida sexual más activa ven mejorada su calidad seminal en cuanto a concentración espermática se refiere (en el grupo menos activo la concentración media fue de 40 M/ml, mientras que en el más activo fue de 123 M/ml). Sin embargo, la movilidad expresada como porcentaje de espermatozoides tipo a más b se halla reducida de forma no significativa. Según aumenta la frecuencia eyaculatoria, el volumen del eyaculado también resulta menor debido posiblemente a una menor producción de plasma seminal por las glándulas anejas, pues el intervalo de tiempo entre cada eyaculado es menor. Sería necesario un estudio con un mayor tamaño muestral para obtener resultados más fiables acerca de la movilidad. |